jueves, 2 de marzo de 2023

Convocada una concentración en apoyo al Museo de Santa Cruz

 El Sindicato de Trabajadores de Administración y Servicios (STAS), integrado en La Intersindical, ha convocado una concentración para el próximo lunes 6 en apoyo al Museo de Santa Cruz y a su personal, con motivo de la cesión de parte de los fondos del Museo de Arte Contemporáneo de Toledo (filial del Santa Cruz) a la colección particular Roberto Polo.

Por la importancia de la reivindicación, reproducimos íntegro el comunicado de dicho sindicato.

28 de febrero de 2023. Se consuma un acto deleznable que encima se reviste como acto de justicia y dignidad con la apertura de la exposición sobre Alberto Sánchez que, con pompa y circunstancia preelectoral, se inaugura en la sacristía de la iglesia de Santiago del antiguo Convento de Santa Fe, rebautizado como “Colección Roberto Polo centro de arte moderno y contemporáneo de Castilla-La Mancha”.

¿Por qué es algo deleznable inaugurar una exposición sobre un artista toledano en un museo toledano? Es que alguien podría pensar que estamos en contra de dignificar la obra de este artista, desconocido para muchos, fundador de la Escuela de Vallecas, y que expuso en el pabellón español en la Exposición Internacional de París en 1937, junto con el “Guernica” de Picasso? Nada más lejos, que conste que como trabajadores y trabajadoras del Museo de Santa Cruz admiramos y respetamos la obra de Alberto, pues durante muchos años hemos cuidado de sus obras cuando estaban expuestas en el Museo de Arte Contemporáneo, o en la exposición que tuvo lugar en 2002 en las salas del crucero inferior del Museo de Santa Cruz.

Lo que consideramos deleznable es que una colección gestionada por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha sea cedida a una colección privada, una colección que se nos vendió en su día como la octava maravilla del Arte Contemporáneo, algo que provocaría un “Efecto Guggenheim” en Toledo, como ocurrió con Bilbao, y que equipararía a nuestra ciudad con París o Nueva York.

Pues no, a pesar de las ampulosas y vacías palabras del entonces Viceconsejero de Cultura, Jesús Carrascosa, de infausto recuerdo, la colección Roberto Polo no es la del MOMA ni la del Centro Georges Pompidou. No deja de ser una colección aceptable, por no decir mediocre. Una colección que ya el Museo Reina Sofía rechazó por no encontrarla digna de calidad, según dijo su anterior director, el recientemente fallecido José Guirao cuando visitó el Museo de Santa Cruz en calidad de Ministro de Cultura.

Pero a pesar de ser una colección ramplona, la Junta abrió la caja fuerte y empezó a sacar dinero a espuertas para traer la colección a Toledo. Dio igual que el antiguo Convento de Santa Fe ya estuviera acondicionado por el Ministerio de Cultura (propietario último del inmueble) para la ampliación del Santa Cruz. Dio igual meter una colección de Arte Contemporáneo entre restos medievales. Dio igual tener que pagar al señor Roberto Castro Polo una casita en el casco, cuyo alquiler nos cuesta a los castellano-manchegos miles de euros mensuales. Dio igual que hubiera que llevar a un almacén de Sonseca toda la colección de material arqueológico que estaba depositada en Santa Fe. Todo dio igual, incluso que se pusiera su nombre en primer lugar, para inaugurar el 27 de marzo de 2019, la Colección Roberto Polo, Centro de Arte Moderno y Contemporáneo de Castilla-La Mancha, al menos se tuvo el detalle de simplificarlo como “CORPO”.

Hoy, casi cuatro años después, deberíamos decir que todo valió la pena, que esa magnífica colección merecía los millones de euros públicos invertidos; pero no. Las oleadas de visitantes que se esperaban no llegaban. Se comenzó rebajando el precio de la entrada, de 6 a 4 euros y de 4 euros a entrada gratuita. Es que ha habido una pandemia, es que el turismo ha caído… También para el Museo de Santa Cruz, para el Museo de los Concilios y para el Museo Taller del Moro, y las cifras de visitantes del pasado año nos dicen que las visitas a CORPO superan escasamente a las del Taller del Moro, con una inversión cien mil veces menor.

Cuando algo tan supuestamente maravilloso, y además con entrada gratuita, en un emplazamiento privilegiado, justo a la salida de las escaleras mecánicas por donde pasan todos los grupos de turistas que vienen a Toledo, no es visitado por prácticamente nadie, tenemos un problema. El señor Castro Polo lo sabe, sabe que, a pesar del respaldo de la Junta, canta mucho que algo que nos ha costado tan caro no tenga unos mínimos visitantes. Hace falta un revulsivo. Se intentó con el Jardín de Esculturas, sin éxito. Hacía falta arte de calidad, arte que por desidia de la Administración estaba almacenado en el Museo de Santa Cruz. La colección de obras de Alberto que su viuda cedió al Museo de Arte Contemporáneo de Toledo, dependiente entonces del Ministerio de Cultura.

Se nos quiere vender ahora al señor Castro Polo como un filántropo, amante de las artes, que rescató del olvido las obras de Alberto que languidecían cogiendo polvo en un húmedo sótano del museo, entre ratas y cucarachas. Como guion para una película podría valer, pero nada de eso es cierto. Las obras estaban almacenadas en la zona alta de la antigua biblioteca del Miradero. En su día estuvieron envueltas, pero en este largo proceso desde que se cerró en 2001 el Museo de la Casa de las Cadenas se han desenvuelto para fotografiarlas y hacer préstamos a otras exposiciones. Las obras desde luego no estaban olvidadas ni mal conservadas. Es lógico pensar que una escultura metálica está más segura sobre una plataforma en el suelo que sobre una inestable peana. ¿Por qué no se volvieron a exponer en la Casa de las Cadenas? Que la JCCM y el Ayuntamiento de Toledo nos lo expliquen, porque el edificio sufrió una permuta y el Ayuntamiento aún no ha buscado uso para tan importante ejemplo de urbanismo toledano del siglo XVI.

Estando cerrado su museo original, y el museo matriz convertido en “Salones Santa Cruz, bodas, bautizos e inauguraciones”, lugar usado para los más disparatados propósitos, no había lugar para acordarse de sacar a la luz las obras de Alberto… ni la testa de mamut que sigue sin ser expuesta desde que se cerraron las salas de “Prehistoria”, allá por 2007.

Las obras de Alberto no estaban olvidadas, estaban almacenadas. Ahora el señor Castro Polo quiere apropiárselas, quiere aparecer como el salvador del arte para poder atraer algunos visitantes a su ruinoso proyecto toledano.

Y la Junta traga, y la Junta transige, y la Junta, sobre todo, paga. Paga la restauración de las piezas, pone la colección, el edificio, y el señor Polo se lleva los parabienes del mundo cultural por rescatar “los Albertos” de las lóbregas mazmorras del Santa Cruz. Y la Junta queda como una panda de ineptos. Una Consejería de Cultura que no es capaz de gestionar su patrimonio y de exponer las piezas que gestiona en los edificios que gestiona; tiene que cederlos a un coleccionista privado con una fundación por medio, por cierto, fundación presidida por la Consejera de Cultura.

¿Cuál es el mensaje que nos deja? Que la Junta es una inútil, que tiene que pagar, y a un elevado precio, para poder exponer algo que ya tenía desde hacía años. Y ese elevado precio supone recortes en otras áreas de la Consejería. Supone que el Museo de Santa Cruz y sus filiales siempre anden con el presupuesto limitado. No se pueden traer nuevas exposiciones, hay que reciclar material, no hay para focos ni material de oficina, ha habido momentos que ni se disponía de papel higiénico en los aseos públicos.

Y así nos sentimos, ignoradas, relegadas, ninguneadas… La Junta sigue echando dinero público al pozo sin fondo de un proyecto que ya antes de iniciarse muchos vimos como un fracaso estrepitoso. De lo único que nos alegramos es de que la obra de Alberto se ha dignificado, pero no así, no a cualquier precio

Si el pueblo español tenía un camino que conducía a una estrella, el museo de Santa Cruz tiene un camino que conduce a Roberto Polo, o lo que es lo mismo, la ruina.

STAS-Intersindical de CLM


Acceso al texto en la web de STAS

miércoles, 1 de marzo de 2023

Nota de prensa de la Asociación de Amigos del Museo de Santa Cruz

 Por su interés, reproducimos en su integridad la nota que ha emitido la Asociación Museo de Santa Cruz ¡Vivo!

La Junta Rectora de Museo de Santa Cruz, ¡Vivo!, asociación de amigos del Museo de Santa Cruz, queremos hacer públicas las siguientes consideraciones:

• Exponemos nuestra más enérgica protesta ante las insinuaciones y comentarios que han aparecido en los últimos días en prensa de tirada local e incluso, nacional, en donde se está poniendo en duda la capacidad de los profesionales que forman y han formado parte en los últimos años del Museo de Santa Cruz.

• Defendemos la profesionalidad de todo el personal del Museo de Santa Cruz y sus filiales, desde los últimos directores que han estado al frente de la institución hasta su actual director, Antonio Francisco Dávila Serrano, así como del resto de personal técnico, administrativo, vigilantes de sala, mantenimiento, etc.

Las condiciones en las que tienen que realizar su trabajo son precarias, no hay un apoyo institucional ni una planificación que permita desarrollar un proyecto consistente de museo, ni siquiera a corto o medio plazo, no hay una mínima autonomía de gestión y los presupuesto no específicos para el museo, y ya de por sí insuficientes, sufren constantes recortes económicos y de espacios para poder afrontar las funciones propias de un museo de referencia. Aun así, están realizando un brillante trabajo, con unos resultados que se traducen en que durante el año 2022 ha sido el museo más visitado de todos los de gestión transferida en Castilla-La Mancha.

• Expresamos nuevamente nuestra postura contraria a la cesión de la obra del artista Alberto Sánchez a la Fundación Roberto Polo para ser expuesto en los espacios que nunca debieron cederse a un coleccionista privado y que deberían haber sido empleados para permitir la gran ampliación expositiva del Museo de Santa Cruz y la mejora y modernización de los servicios que requiere un museo del siglo XXI.

• Reclamamos, al mismo tiempo, la necesaria recuperación del Museo de Arte Contemporáneo de Toledo y la exposición permanente de sus fondos, un museo que aún mantiene su entidad jurídica, cuyas obras siguen en los almacenes del Museo de Santa Cruz desde el cierre provisional de aquel, en el año 2001.

Toledo, 1 de marzo de 2023


martes, 28 de febrero de 2023

Al hilo de Alberto, por Santiago Sastre

 Por su interés, reproducimos este artículo de opinión del profesor de la UCLM Santiago Sastre, escritor y académico numerario de la Real de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo.

Los periódicos se hacen eco de la noticia de que la antigua sacristía del convento de santa Fe, en el museo donde está instalada la colección de arte de Roberto Polo, va a exponer 9 esculturas y 13 dibujos del artista Alberto Sánchez.

No voy a glosar la magnífica obra de Alberto, que es incontestable. Desde unos orígenes muy humildes, con un talento innato construyó una obra que fue evolucionando hacia el cubismo y el surrealismo. En definitiva, una obra personalísima, muy original, poética, con llamativas figuras que parecen arrancadas de la tierra, como si fueran raíces. Añadió un aire de modernidad a la escultura de su tiempo. Y fue el fundador de la llamada Escuela de Vallecas, formada por importantes artistas.

Lo que quería comentar es que su obra pasó por unas circunstancias curiosas. La primera es que se iba a colocar una escultura suya donde hoy está la de la reina Isabel la Católica, al lado del monasterio de san Juan de los Reyes. Pero por su ideología republicana aquello se pospuso. ¡Otra vez la intransigencia de la ideología por encima del valor del arte! La segunda es que una selección de su obra (la que ahora se expone) estuvo guardada durante muchos años en los almacenes del Museo de santa Cruz después de que se cerrase el Museo de arte contemporáneo. ¡Triste destino el de ese fantástico museo! Era maravilloso por su contenido (la selección de obras que albergaba; por ejemplo, de Benjamín Palencia, Beruete, Arredondo, Barjola y Antonio López) y por su continente (por el espléndido edificio de la casa de las cadenas, un ejemplo de casa toledana del siglo XVI con un magnífico patio central y galerías de madera). En mi etapa adolescente me gustaba ir a este museo simplemente a pasear. Es una lástima, sin duda, que Toledo no disfrute de un museo que refleje el arte contemporáneo que se ha hecho en nuestra tierra.

Y lo tercero es que se exponga la colección de Alberto Sánchez en un sitio público (el lugar) pero enmarcada en una colección privada (de Roberto Polo, aunque etiquetada como Centro de Arte Moderno y Contemporáneo de Castilla-La Mancha). Sí, en una colección privada. ¿Este es el destino que desearía Alberto Sánchez? No lo sabemos. Lo suyo sería que estuviera arropada con obras de artistas de su tierra, no con una legión de autores belgas. Bueno, hay un Canogar, justo en la escalera, al lado de la obra de las tetas colgantes, pero solo eso. Es cierto que el museo Polo representa la modernidad del arte, sí, pero falta el calorcito telúrico de nuestra tierra, de nuestros magníficos artistas.

En Toledo hay varias referencias a Alberto: un colegio lleva su nombre, una placa indica el lugar donde nació, una mesa-homenaje en la zona de Safont, la obra de Béjar sobre la de Alberto en el paseo de la Vega (gracias al empeño de Luis Alfredo Béjar) y la versión mini de esa célebre columna 'El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella' que realizaron Gabriel Cruz Marcos y Félix Villamor y que está en la plaza de barrio Nuevo, que pasa casi desapercibida.

¿Vuelve Alberto de su exilio? En principio sí, pero quizá no sea el lugar idóneo. Y esto pone de relieve la importancia de que Toledo disponga de un museo donde poder apreciar la historia de nuestro arte, de nuestra gente, de nuestros pintores y escultores. Una lástima que aquellas otras obras que estaban con las de Alberto sigan durmiendo el sueño de los justos y que la casa de las cadenas permanezca cerrada. Resucita Alberto, para que, como decía Alberti, Toledo amase su luz en la palma de su mano.

Santiago Sastre

Publicado también en ABC

miércoles, 22 de febrero de 2023

Reunión presencial de PACTO

 Ayer tarde el Círculo de Arte acogió una nueva reunión presencial de la Plataforma PACTO, que integra a personas y entidades interesadas en la recuperación de las ricas colecciones públicas de Arte Contemporáneo adscritas a nuestro museo provincial, y en la reapertura de su filial, el Museo de Arte Contemporáneo de Toledo, en su vieja sede o en otra que se le pueda proporcionar.

En esta primera reunión del año 2023 se acordó la redacción de un manifiesto actualizado que recoja el estado de la cuestión y las intenciones de PACTO, así como el llamamiento a diferentes entidades culturales, artísticas, sociales o ciudadanas que puedan estar interesadas en respaldar la reivindicación.

Se insistió en hacer ver que la reivindicación no es de carácter político ni contra el actual gobierno de Castilla-La Mancha ni contra los anteriores -de diferentes signos e ideologías- que han tenido las competencias de gestión de los museos de la región desde que el Museo de Arte Contemporáneo de Toledo cerró sus puertas. Recordemos que el MACTO fue cerrado durante la V Legislatura (1999-2003, gobierno del PSOE, presidencia de José Bono) y fue mantenido cerrado por todos sus sucesores hasta hoy: VI Legislatura (2003-2007, gobierno del PSOE, presidencia de José Bono -hasta abril de 2004- y de José María Barreda), VII Legislatura (2007-2011, gobierno del PSOE, presidencia de José María Barreda), VIII Legislatura (2011-2015, gobierno del PP, presidencia de María Dolores de Cospedal), IX Legislatura (2015-2019, gobierno del PSOE, en coalición con Podemos los dos últimos años, presidencia de Emiliano García-Page) y X Legislatura (2019-2023, gobierno del PSOE, presidencia de Emiliano García-Page). No hay un único responsable de la situación y no sería en absoluto cierto ni ético hacerlo ver así. PACTO es un movimiento que, mirando hacia el futuro, desea agrupar a personas y entidades de cualquier ideología con un punto en común: el amor por el arte, por los museos y por las colecciones artísticas de la provincia de Toledo.

La intención de PACTO es hacer ver tanto a la sociedad como a los responsables de los museos de nuestra comunidad autónoma que no se puede consentir que el Museo de Arte Contemporáneo de Toledo (de titularidad estatal, gestión autonómica y cuya sede era un edificio municipal) permanezca cerrado. Sus colecciones, tanto las que se encuentran almacenadas en su museo cabecera, el de Santa Cruz, como las que han sido depositadas en otros lugares, deben retornar para ser exhibidas dignamente en un centro público de gestión pública.

Del mismo modo ha de reivindicarse que el nuevo MACTO no se limite a ser un contenedor expositivo de obras de arte, sino que sea un museo vivo que, además de contar con una colección permanente y significativa del arte toledano de todo el siglo XX y principios del XXI, realice exposiciones temporales y actividades diversas (debates, charlas, talleres de iniciación o especialización artística, presentaciones de libros o proyectos, conferencias o congresos). En resumen, un centro de arte del Siglo XXI.

sábado, 10 de diciembre de 2022

El exilio de Alberto Sánchez, por Jesús Fuentes Lázaro

 Reproducimos este artículo de Jesús Fuentes Lázaro sobre Alberto Sánchez, que originariamente fue publicado en el blog de Arte y Arquitectura "Hombre de Palo".

No ha tenido suerte hasta ahora el escultor más importante de Toledo, Alberto Sánchez. Su vida fue marcada por los exilios. Tres físicos, que sepamos, y varios otros mentales, que ignoramos. El primer exilio, interior, se produjo en su juventud. El segundo, exterior, cuando se vio obligado a abandonar España para vivir en un país tan diferente al suyo como Rusia. El tercero, ya él no lo vivió. En un día sin fecha, de un mes cualquiera, de un año indiferente la parte de su obra cedida a la ciudad se almacenaba en la que fuera biblioteca antigua en compañía del polvo y los fantasmas. Amontonadas y abandonadas estuvieron durante años hasta que el empecinamiento de Juan Sánchez consiguió un trato menos duro para las obras allí soltadas. El Museo de Arte Contemporáneo de Toledo se cerraba sin explicación ni motivos aparentes. Sus esculturas y dibujos, tan innovadores, eran condenados a purgar su modernidad en un lugar improvisado junto con las obras que otros creadores de la España cercana habían proporcionado para el mencionado museo como acompañamiento a la trayectoria artística de Alberto Sánchez.

El primer exilio fue el resultado del hambre y la miseria de una época, en una ciudad de provincias, en los años iniciales del siglo XX. Sus padres emigraban a Madrid en busca de un trabajo más digno. Ya entonces se empezaba a vaciar la España que ahora algunos hablan de rellenar de forma simplista. Alberto resistió en Toledo, su territorio espiritual e inspirador, hasta que se convenció de que en la ciudad en la que había nacido y crecido carecía de presente y de futuro. Una suerte, porque así pudo aprender a leer y escribir, gracias a los esfuerzos de un mancebo de farmacia. Accedía tarde a las letras y tal vez eso lastró la teorización verbal de su obra. Construía o pintaba en función de los impulsos de la materia con quien mantenía una relación de simbiosis orgánica. En este exilio Alberto Sánchez descubriría el potencial creativo que traía de origen Alberto Sánchez.

El segundo exilio resultó catastrófico. Una guerra civil, cuando empezaba a organizar su vida familiar, profesional, y creativa lo empujó hasta Rusia. Si cualquier exilio es un desgarro, este supuso para Alberto su gran desgarro. La división irreconciliable entre su ideología y su trayectoria artística. El abandono de las raíces, la cultura y el idioma, para comenzar de nuevo en un lugar desconocido y, en ocasiones, hostil, no acabó con su optimismo vital, pero lo hizo más retraído. Siempre agradeció intensamente a este país su acogida, a pesar de momentos de incertidumbres y desencantos, pero con la misma intensidad se aferró, para sobrevivir, a la nostalgia de los territorios de Toledo, Vallecas o la Sagra. Buscó en Rusia los paisajes que más se asemejaban a las llanuras de tierras rojas y soles inmisericordes de su vida. Su gran añoranza fue Toledo, donde quería volver para retomar los sueños, forjados en su infancia de hambre y primera juventud, mientras repartía pan por barrios semiderruidos y cigarrales remotos. No fue posible. La muerte lo atrapó antes. Su familia se mostró generosa con la ciudad de sus ensueños, donando una importante obra, a pesar de los requiebros financieros de Madrid.

El último exilio, el de su obra en Toledo, resultó el más mezquino por el desprecio y la ignorancia de su significado en la pintura española. Al cerrar el Museo de Arte Contemporáneo, instalado en la llamada Casa de las Cadenas, esculturas y dibujos fueron enterrados en el edificio abandonado de la primera biblioteca, situada en el paseo del Miradero. Si los sueños perviven seguro que muchos de los originados con las lecturas de libros en individuos anónimos debieron dialogar con las obras abandonadas de Alberto Sánchez y aliviar la espera de tiempos mejores.

Ahora parece que los exilios de Alberto Sánchez se acercan a un final cercano. La Consejería de Educación y Cultura, a través de la Fundación CORPO, de Castilla-la Mancha, prepara un nuevo espacio en el edificio de Santa Fe donde poder contemplar las obras singulares de Alberto Sánchez. ¡Tuvo mala suerte el escultor toledano Alberto Sánchez!

Jesús Fuentes Lázaro

Enlace al artículo original, enriquecido con fotografías.

domingo, 13 de noviembre de 2022

Se cumplen siete años del anuncio del Museo Dalí de Toledo

 El 13 de noviembre de 2015 se anunciaba la apertura para el primer semestre de 2016 de una importante colección privada de obra de Salvador Dalí, que se expondría en el edificio de la Cámara de Comercio e Industria de Toledo, al lado justo del Círculo de Arte.

La noticia fue dada a los medios de comunicación por María Ángeles Martínez, presidenta de la Cámara de Comercio, por el presidente de la Federación Empresarial Toledana, Ángel Nicolás, y por la alcaldesa de Toledo.

La nota de prensa oficial decía -entre otras cosas- que: "La ciudad de Toledo tendrá a partir del primer semestre de 2016 un nuevo museo de arte contemporáneo que contará con casi 500 obras del artista Salvador Dalí, lo que constituirá una importante colección del genio de Figueras.

Dalí en 1939, no muchos años después de cuando venía con la "Orden de Toledo"
Fotografía de Carl Van Vechten (en dominio público)

En una rueda de prensa en la que han participado la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón; la presidenta de la Cámara de Comercio e Industria de Toledo, María Ángeles Martínez; y el presidente de la Federación Empresarial Toledana (Fedeto), Ángel Nicolás, se ha puesto de manifiesto la recuperación de un espacio cultural en la Cámara de Comercio; que Toledo “se vuelca en el arte contemporáneo” y que se refuerza así la cultura y el turismo de la ciudad, según ha expresado la alcaldesa.

El importante proyecto presentado hoy implica una cesión parcial en régimen de arrendamiento en la sede central de la Cámara de Comercio de Toledo (Plaza de San Vicente, 3), lugar que albergará esta colección de arte contemporáneo que en un 98 por ciento estará formada por obras de Dalí".

Pasó el primer semestre de 2016, y han pasado seis años largos más. Y la sociedad toledana no ha vuelto a tener noticias, ni por parte de la Cámara de Comercio ni por parte de la administración.

Sería deseable que se informase a la opinión pública sobre el estado de la cuestión.

Para saber más:

Nota de prensa del Ayuntamiento de Toledo (13-11-2015).

"Toledo tendrá una gran colección de Dalí en 2016". En La Voz del Tajo.

"Dalí viene a Toledo para quedarse". En Cadena SER.

"Toledo albergará el segundo mayor museo del mundo dedicado a Dalí". En OK diario.

martes, 14 de junio de 2022

Se presenta un libro sobre Alberto Sánchez, obra de Ángel del Cerro

 Se ha presentado el libro Vida y obra del escultor Alberto Sánchez, publicado por editorial Ledoria y escrito por el historiador Ángel del Cerro del Valle.


El acto ha tenido lugar en los jardines de la antigua Biblioteca Pública del Estado, del Paseo del Miradero, y contó con la participación del autor, del editor, Jesús Muñoz Romero, y del historiador y expolítico Jesús Fuentes Lázaro, hermano del escultor Manuel Fuentes, que nos dejó en 2017.

El libro es una cuidada edición, profusamente ilustrada con numerosas imágenes en b.n. y una veintena de láminas a color recopilando obra de Alberto, pictórica y escultórica. Tras una breve introducción sobre el escultor Alberto, podemos leer sobre su origen humilde y sus primeras obras, sobre su participación en la Exposición de Artistas Ibéricos, sobre su consolidación como artista, sobre la búsqueda de un estilo personal, sobre la llamada Escuela de Vallecas, sobre el tiempo de reflexión y nuevas experiencias que el autor sitúa entre 1932 y 1934, sobre la polémica con otros artistas que se suscitó en 1935-36 desde las páginas de Nueva Cultura, sobre su relación con las vanguardias, su matrimonio con Clara Sancha y su mudanza de Madrid a Valencia y a París, sobre su participación en la Exposition Internationale des Arts et Techniques dans la Vie Moderne de 1937 con su obra más famosa, la gran escultura "El pueblo español tiene un camino que conduce hacia una estrella". 

El libro concluye con otro capítulo sobre su exilio en la Unión Soviética, entre 1938 y la fecha de su fallecimiento, acaecido en 1956, complementado con un epílogo y una bibliografía.

Desde PACTO felicitamos al autor por esta interesante obra, que puede adquirirse por sólo 15 €.

Para saber más:

Vida y obra del escultor Alberto Sánchez, en web de editorial Ledoria.

"La biblioteca de Alberto Sánchez" en diario La Tribuna.

"Un repaso a la vida y obra del escultor Alberto Sánchez de la mano de Ángel del Cerro", en diario EnCLM.

Otros libros del autor.